Hoy en día casi todos usamos pantallas todo el tiempo: móvil, computadora, televisión o tablet. Aunque son muy útiles para estudiar, hablar con amigos o entretenernos, usarlas demasiado puede afectar nuestra salud mental.
Cuando pasamos muchas horas en redes sociales como Instagram o TikTok, podemos empezar a compararnos con otras personas y sentir que no somos suficientes. Esto puede causar ansiedad y hasta depresión. También afecta el sueño, porque la luz del móvil hace que nos cueste más dormir, y si no dormimos bien, estamos más irritables y cansados.
Algunos expertos hablan sobre esto. El psicólogo Jonathan Haidt explica en su libro The Anxious Generation que desde que los jóvenes empezaron a usar más los teléfonos inteligentes, han aumentado los casos de ansiedad y depresión en adolescentes. Él dice que usar redes sociales sin control puede afectar cómo nos desarrollamos emocionalmente.
En mi opinión, las pantallas no son malas, pero sí debemos aprender a usarlas con límites. Está bien usarlas para divertirnos o hablar con los amigos, pero también es importante salir, hacer deporte y convivir con personas en la vida real. Todo en exceso es malo, incluso la tecnología.
